jueves, 25 de febrero de 2010

Google no es Microsoft

Ains, ando tristón esta semana. Y no es por el tiempo; ni porque mi Atleti no gane en liga. No. Es porque Google, mi querido Google, está recibiendo bofetadas hasta en el carnet de identidad. Ahí van:

  • En Italia, dos empleados de Google van a ser juzgados por no haber censurado la subida del vídeo de un maltrato… Como si los pobres tuviesen que verse todos los vídeos. Como si las normas estúpidas y los casos puntuales estuviesen por encima del gran avance que ha supuesto Google.
  • En la Unión Europea, van a abrir un proceso judicial contra Google. No sé muy bien por qué, pero me suena a tufillo anticompetitivo y esas cosas (las tontunas esas en las que los europeos somos más papistas que el Papa).
  • En China, Google está siendo vetado… ooohh, gran error de los chinos. Señores, llevan ustedes más de una década de clarísima apertura al mundo global. Están en una fase en la que la investigación va a ser crítica para su desarrollo. Dentro de poco, pasarán de ser proveedores del mundo a ser clientes de Africa… ¿Con esta situación, y arrancan de cuajo esa fuente indispensable de información que es Google? Van mal, muy mal, por ese camino.
  • Algunos operadores están insinuando que, en un futuro, empezarán a cobrar a los buscadores. O, si no, “caparán” a sus clientes a dichos buscadores. Ale, otro cate a la maravillosa libertad de Internet.

Señores, el mundo ha cambiado mucho gracias a Internet. Y no sólo en el mundo rico, sino también (y casi principalmente) en el tercer mundo. Google ha sido una pieza clave en este salto. Y espero que lo siga siendo, a pesar de que haya gente a la que no le guste.

¿Que recopilan mis datos? Pues bienvenidas sean las estadísticas a cambio de lo que obtengo en Internet. Además, así mis nietos podrán un día saber cómo navegaba su abuelo por Internet, en los comienzos de la era cibernética.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Creas o no creas, aprovecha la Cuaresma

Hoy es miércoles de ceniza. Para los cristianos se acaba el juergón del carnaval y empieza lo que algunos perciben como la seriedad de la Cuaresma.

Pero más que una época de seriedad y tostón coñazo, creo que se puede aprovechar para planteárselo como una época de purificación. Purificación física y espiritual. Es curioso, pero muchas religiones y culturas tienen ayuno justo al empezar la primavera… parece que es una época buena para “depurarse”.

Así, aprovecha este tiempo para desintoxicarte. Desintoxicarte “desde fuera”: por ejemplo, comer mejor, comer menos, hacer ejercicio; y desintoxicarte “desde dentro”, eliminando las emociones negativas, y comportarte de forma que puedas estar orgulloso de ti mismo, en lugar de tener remordimientos.

Vamos, que creas en lo que creas, y hagas lo que hagas, puedes aprovechar la Cuaresma como un periodo de afirmación… ains, esta Iglesia y esta cultura que tenemos, que nos hace ver todo lo religioso como negación, en lugar de hacernos conscientes de que el cristianismo es la exaltación de la existencia en toda su potencia.

En línea con este último punto, no olvidemos cómo se le presenta Dios a Moisés: “Yo soy el que soy”… así, todo cristiano debe “adorar la existencia”, y no su negación.

Pues menuda chusta el AVE

42 líneas de alta velocidad han comenzado a operar recientemente, o lo van a hacer antes de 2010… ¿dónde? Pues en China, dónde va a ser.

Y cuando dicen alta velocidad, es que son realmente rápidos. La velocidad máxima de todas ellas supera los 300 Km/h. Vamos, que el tren que va desde Guanzhou (un centro fabril del sur) con Wuhan, en el interior, lleva poco más de 3 horas en recorrer más de 900 Km.

Algo se cuece en China… ya sé que soy pesado con esto, pero estoy harto de ver que en España y en Europa nos preocupamos por nimiedades y estupideces, mientras cambia radicalmente la estructura económica, social y política del mundo.

martes, 16 de febrero de 2010

Un poquito de inglés

Definición de “Stupid”: acrónimo de “Spain, Turkey, United Kingdom, Portugal, Italy and Dubai”… Países que lo van a pasar muy mal si Grecia se va a pique.

Curioso, ¿no? Al españolito medio, ahora mismo, ni le va ni le viene que Grecia se salve… y no es consciente de que somos uno de los países que pueden verse más afectados por el (posible) desastre griego.