martes, 5 de enero de 2010

¿Y mañana qué se celebra?

Pues sí, eso me pregunté yo hace unos años. Vale que nos hagamos regalos el 6 de enero, vale que nos reunamos, vale que nos den fiesta… pero algo más tiene que haber ahí detrás, ¿no? ¿Qué creencia o razón religiosa hay detrás de todo esto? (Porque le guste a quien le guste y le fastidie a quien le fastidie, todas las fiestas de Navidades tienen una razón religiosa).

Pues bien, me enteré. Y resulta que el hecho de la visita de los Reyes Magos (que según la tradición venían del quinto pino y no eran, ni mucho menos, judíos) es entendida por la Iglesia católica como el día en el que la religión cristiana se hace universal. Los judíos venían defendiendo que ellos eran el pueblo elegido. Y según la  tradición cristiana, esta “interacción” temprana con otras culturas es entendida como la universalización del cristianismo.

¿Y a mí qué, te preguntarás? Bueno, pues que había pensado que entre tanto regalo y tras tanto polvorón, quizás podríamos “reivindicar” el sentido original de este día. Y podríamos revisar todos aquellos prejuicios que tenemos ante aquel que se diferencia, aunque sea mínimamente, de nosotros (sea por procedencia geográfica, por principios morales, por afinidad política, por ética, por forma de vestir, por nivel económico o educativo…). En definitiva, que estemos más abiertos a comprender a los demás y a conocer su realidad, antes que a juzgarlos bajo nuestros (generalmente) estrechos criterios.

Ains, este post me ha quedado un poco chungo… parece el sermón de un curilla afeminado. Bueno, sabéis lo que quiero decir, ¿no? Que tengáis la suerte de conocer mucha gente nueva este año, y que conozcáis mejor a la gente que os rodea… y que, gracias a ello, seamos un poquito más comprensivos y menos talibanes. Ea.

domingo, 3 de enero de 2010

Vaya contradicción… ¿o no?

Leo en el Twitter de Wall Street Journal que “una manifestación contra el calentamiento global es cancelada por una ventisca”.

La verdad es que manda narices… si hace tanto calor, ¿cómo narices es que hace ventisca? Ahora bien, hemos de tener en cuenta algunas cosas:

1.- Es indudable que los registros históricos muestran una subida considerable de la temperatura media del planeta (y hay métodos científicos para constatar que, en comparación con otras variaciones, ésta está siendo bastante bestia). Pero el hecho de que la media aumente no implica que aumente en todos y cada uno de los puntos del planeta. ¿Cómo es eso? Pues por muchas razones: por variación de la distribución de la nubosidad, por alteración de las corrientes oceánicas (esto, de producirse, tendría efectos devastadores). Pues eso, que modificaciones globales de un signo son compatibles con alteraciones locales de signo contrario.

2.- De momento, la temperatura está subiendo… pero puede llegar un momento en el que la armemos tan gorda, que el cambio tome la dirección contraria a escala global (por ejemplo, por incremento desproporcionado de la nubosidad)

Y ojito, mucho ojo, que éste es un experimento que sólo podremos realizar en una ocasión, así que mejor no jugársela y ser prudentes. Para los que quieran hacerse una idea del destrozo que pueden provocar los cambios medioambientales en las sociedades humanas, os recomiendo un libro interesantísimo: “Colapso”, de Jared Diamond.

Dios no lo quiera, pero si seguimos haciendo el bestia, el mundo de Mad Max podría ser la casa de la pradera si la comparamos con la realidad futura.

sábado, 2 de enero de 2010

El orden adecuado

La humanidad ha vivido, entre otras: épocas de comunismo; de capitalismo; de feudalismo; de nacionalismo; de fanatismo religioso.

Es decir, que hemos vivido: épocas en las que la persona estaba al servicio del Estado; en las que la persona estaba al servicio de la empresa; en las que la persona estaba al servicio de la tierra y del señor; en las que la persona estaba al servicio de la nación; en las que la persona estaba al servicio de la religión imperante, y no de Dios.

¿No es hora de que cambiemos las tornas? ¿De que todo esté al servicio de la persona? ¿De que inventemos un sistema en el que lo primero y más importante sea la felicidad del individuo, y que todo lo demás esté radicalmente supeditado a ello?

Bueno, ése es mi deseo de año nuevo. Es imposible que se haga realidad, pero ojalá nos acerquemos un poquito más a un mundo así.

viernes, 1 de enero de 2010

Luna azul en Nochevieja

Ayer, 31 de diciembre, poco antes de la medianoche, hubo una luna azul.

¿Que qué es esto de la luna azul? Es la famosa “Blue Moon” de la canción. A ver, lo explico: la luna llena se da cada 29,5 días… así que en cada mes (excepto en febrero) hay, como mínimo, una luna llena. Pero algunos meses hay dos lunas llenas: una cae muy al principio, y otra al final. Pues bien, esta segunda luna llena recibe el nombre de “luna azul”.

Lo bonito es que la luna azul fuese justo en la última noche del año.

Ale, como veis, saludo el año en mi línea: contando cosas que no valen para nada, pero que son curiosas (al menos, a mí me lo parecen).